Mi experiencia siendo au pair en alemania

Parte 1
La Llegada

Desde pequeña soñaba con conocer otros países, en especial siempre tuve una obsesión con Europa, Me maravillaba con las imágenes de las películas y se convirtió en un sueño que tenía que cumplir. Pensaba siempre que terminaría en Italia estudiando alguna maestría o postgrado, pero al crecer me di cuenta de que para esto necesitaría mucho dinero, así que después de analizar todas mis posibilidades llegaron a mí varias recomendaciones de amigos que hablaban muy bien de Alemania, como un país donde se podía estudiar a bajo costo y con gran oportunidad de quedarte.

Todo esto sonaba increíble, me dediqué a buscar becas, programas de subsidio y otras alternativas. Mi opción inicial era irme como estudiante, pero lamentablemente no conseguí nada con relación a mi carrera, la mayoría de becas eran dadas para otro tipo de programas que no eran para nada de mi interés.

Me había empezado a desanimar, Había una opción que yo sabía existía en muchos países, pero que no estaba segura existiera para Alemania, muchas agencias establecidas en Colombia tienen como destino países de habla Inglesa, pero pocas con destinos en Europa.


Compartí mi sueño con varios conocidos, pensando que talvez alguien me podría aconsejar. Algunos me tildaron de loca, otros me motivaban y me recomendaban agencias. Entre esas recomendaciones di con una que tenía el programa de AU PAIR en Alemania, ellos me pedían pocos requisitos a comparación de otras agencias y el costo por hacer el papeleo me pareció razonable. Aun así para mi todo era incierto, pero tenía FE y tenía el CAPRICHO, de irme como fuera.

Dure aproximadamente casi 1 año resolviendo todo para irme, ahorrando, aprendiendo alemán, haciendo cursos de primeros auxilios, pagando exámenes, procesos de visa, pasaporte etc. Me fui pensando en que ser AU PAIR iba a ser como llegar a otro hogar donde seguiría siendo hermana mayor, y donde mi trabajo no debía de ser más difícil del que ya tenía. La familia que me recibió tuvo contacto conmigo solo una vez antes del viaje, hablé con la madre y me pareció que era gentil y que podía haber una buena relación entre nosotras. Recuerdo que ella fue quien hizo todas las preguntas, yo llena de timidez por mi nivel del idioma no pregunte mucho, me dedique a responder y sonreír.

Al llegar a Alemania el padre de la “host family” o en alemán “Gastfamilie” como se conoce, en el lenguaje de este trabajo, me recogió en el aeropuerto, estaba lloviendo, hacia bastante frío. La familia no vivía en Múnich, vivía en un pueblito muy cerca.
La casa era realmente hermosa, muy grande, con un jardín inmenso. Al entrar al que sería mi cuarto por un año, note que aunque era un lugar bastante amplio, no había una cama por ningún lado. Luego el padre desarmo el sofá que al parecer era un sofá-cama y ahí pase mi primera y mis demás noches que duro mi estadía con ellos.

El primer contacto que tuve con toda la familia fue al día siguiente al desayuno. Mi alemán era básico, aunque había realizado hasta el A2, que no es tan amateur, entendía algunas cosas, pero no era fácil seguir el hilo de una conversación.

Los primeros días fueron tranquilos, en cuanto al trabajo. La madre entendió que me estaba adaptando, sin embargo el cambio de dieta, y de horario me tenían bastante mal, tuve que pedirles que compraran algunas cosas extras a lo que normalmente incluían en su mercado, que yo estaba acostumbrada a comer y ellos no. Aceptaron, pero nunca dejaron que yo escogiera o comprara lo que necesitaba, ellos insistían que solo ellos podían hacer las compras. Se preocupaban mucho por lo el tipo de comida al que pudieran tener acceso sus hijos, así que lo entendí. No obstante de mi propio sueldo, para evitar incomodidades, si veía algo de comer que me gustaba pues lo compraba y lo guardaba en mi cuarto para que los niños no se antojaran.

Los niños eran niños, aveces dulces, aveces inquietos. Los mellizos tenían 7 y la niña menor tenía 2. Yo no tenía experiencia profesional cuidando niños, solo informal, es decir había cuidado niños de familiares, primos, hermanos etc, pero nunca me pareció algo difícil, siempre hubo respeto de parte de ellos hacia mí. Y esto fue lo primero que me pareció muy diferente, al parecer en cada país, o cada cultura existe un concepto de lo que debe ser la relación de los niños con sus mayores. A ver te explico más a detalle, en Colombia (mi país) , normalmente existe una relación donde debe haber mucho respeto de los menores hacia sus mayores. Si yo le hablaba mal a mi madre o si lo llego a hacer ahora, me ganaba el castigo de la vida por no decir que me quedaba sin nalga.

Bueno pues los niños de esta familia no respetaban ni a su madre, empece a darme cuenta de que ser AU PAIR, no se trata solo de ser cariñoso, paciente, amable, y haber cuidado otros niños de vez en cuando. Para algunas familias, una Au Pair no es suficiente, necesitan a alguien con mucha más experiencia, un nivel superior de conocimiento en pedagogía infantil o algo relacionado. Yo vivía rodeada de gritos, patadas y rabietas que terminaban en escenas bastante peligrosas, como que el niño salía corriendo a pasar la calle solo, y yo ocupada con las otras dos niñas, no tenía como sacar un tercer brazo. Una vez uno de los mellizos, en medio de una discusión conmigo, me empezó a amenazar con tirarme una piedra a la cara, animando a sus hermanas a que hicieran lo mismo, yo pensé que se iba a quedar en jugarretas, pero luego vi pasar la piedra por mi cara, casi a ras de mi ojo, por suerte alcance a esquivar. La reacción de la madre en ese momento fue decirme que iba a hablar con su esposo, pero no hubo ningún tipo de conversación con el niño al respecto y menos un castigo.

las discusiones

Empezamos a tener discusiones, unas con relación a esas faltas de respeto por parte de los niños, y otras eran con relación a como ocupaba yo mi tiempo libre, porque no estaban de acuerdo con que prefiriera salir de la casa en vez de pasar tiempo con ellos. Y aquí quiero aclarar una cosa; cuando yo recién llegue y llevaba apenas dos días de estar en Alemania, ellos salieron de casa todo el día y no me invitaron. Yo me quede sola, no sabía donde quedaba que, donde coger transporte, no tenía un número de teléfono, nada. Con el paso del tiempo por mi cuenta empece a recorrer le pueblo, a ir hasta Múnich, a ubicarme y le di poca importancia a ese detalle de que nunca me invitaran a nada, por lo cual tampoco le di importancia a pasar mi tiempo libre con ellos, y como cualquier trabajo, le vi una cara más profesional y menos personal, porque esa idea que yo tenía en mi cabeza de que ellos se iban a preocupar por mí como parte de su familia era puro cuento.

La segunda discusión fue sobre mi curso de alemán, yo quería avanzar con el aprendizaje del idioma asistiendo a un curso de alemán, pues solo contaba con un año y al fin y al cabo ese es el propósito del intercambio. Existen diferentes tipos de cursos, están los intensivos que son alrededor de dos horas diarias en la mañana o en la tarde, están los extensivos de tres veces por semana y los de dos veces por semana. De pendiendo de la frecuencia, el curso dura, un mes, tres meses o hasta 5 meses. Cada nivel se divide en 1.1 y 1.2, siendo un nivel completo el equivalente a tener que hacer dos cursos.

La madre no quería que yo ocupara más de dos días en asistir al curso, porque tenía, según ella, que darle más prioridad a usar mi tiempo libre en terminar mis tareas del hogar y me metió en uno donde tardaría 5 meses por medio nivel. Valga aclarar que los cursos son costosos, valen alrededor de 200 euros, y la familia solo esta obligada a pagar 50 euros, lo demás tenía que pagarlo por mi cuenta.

Esto me molesto muchísimo pues bajo estos términos no habíamos quedado antes de viajar y ahora solo podría hacer un nivel en todo el año. No obstante no tenía otra opción más que aceptarlo. Luego vino aquello con lo que de una vez por todas acabó nuestra relación.

De un momento a otro decidieron cambiar a sus hijos de colegio, a uno al que su madre los llevaría en carro todos los días, por lo cual yo no pasaría tanto tiempo con ellos. Al mismo tiempo la señora que hacia la limpieza debía tomar su licencia de embarazo, y por eso decidieron que lo mejor sería que yo tomara ese trabajo aún y con un contrato de AU PAIR. En ese momento mi salario era de 240 euros/mes y el de una persona que se dedica a la limpieza puede ser entre 12 y 15 euros la hora. Sin embargo, mi salario seguiría siendo el de AU PAIR.

Yo no tenía problema con limpiar, al fin y al cabo es un trabajo, pero me molesto toda la situación, de ver como me encontraba prácticamente sin opciones. No tenía con quien quejarme, fui hasta la oficina de extranjería y me dijeron que no había una oficina alguna área encargada de esto,
simplemente esta es una zona gris donde a nadie le importa lo que las familias hacen contigo, si te quieren echar a la calle, lo pueden hacer, y obviamente si no aceptaba el trato ese iba a ser mi caso.

así terminó todo

Decidí quejarme con mi agencia y pedir cambio de familia. La agencia en Alemania no es la misma que la de Colombia. En Colombia la agencia a la que yo le pagué contacta con varias agencias en Alemania que están buscando AU PAIRS, y hacen de intermediarios. Ya al estar en Alemania yo pasé a ser responsabilidad de la otra agencia. Ellos intentaron razonar con la familia, pues debido a que tenían planes de irse de viaje y no podían esperar a que yo encontrara otra familia, me dijeron que debía irme de su casa para el día en que salían de vacaciones. Yo no tenía donde quedarme y la opción de un hostal o algo así saldría bastante costoso. La agencia me ofreció un apartamento donde solo podía quedarme por 3 días.

Siento que desde mi llegada a Alemania Dios ha puesto en mi camino ángeles de la guarda que me han acompañado cuando lo he necesitado. En este momento donde no tenía a nadie, es cuando aparece el que ahora es mi esposo. En ese momento él siendo solo un recién conocido me ofreció hospedaje mientras solucionaba mi situación.

Es en este momento donde empiezo a buscar otra familia por mis propios medios, pues aunque la agencia me estaba ayudando a conseguir otra familia, ellos tardaban mucho, me decían que no tenían muchas familias libres registradas en ese momento. Yo abrí un perfil en una página web que es para Au pairs y empece a asistir a entrevistas…..


Gracias por leer hasta aquí, publicaré la segunda parte en mi siguiente entrada 🙂

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